Portada
Gilgamés
El Libro
La Epopeya de Gilgamés
Introducción a la Epopeya
Tablilla I
Tablilla II
Tablilla III
Tablilla IV
Tablilla V
Tablilla VI
Tablilla VII
Tablilla VIII
Tablilla IX
Tablilla X
Tablilla XI
Tablilla XII
Notas Finales
Los relatos sumerios
Gilgamés y Aga de Quis
Gilgamés y Jumbaba
Gilgamés y el Toro del Cielo
Gilgamés y el Submundo
La Muerte de Gilgamés
Otros Relatos
Gudám
El Diluvio sumerio
El dios Enqui/Ea
La Lista Real Sumeria
Lista de los dioses de Surupac
Revista FURTIVO
Ciudadanos del mundo
Muisne
Días de Otoño en Valdecabras
Esculturas de Vicente Marín
Esculturas de Julia
Fotos-Actualidad gráfica
Fotos-DíasdeotoñoenValdecabras1
Fotos-DíasdeOtoñoenValdecabras2
Fotos de Pozoamargo
Fotos de Valdecabras
Anuncios gratis
Poesía
Pozoamargo
Valdecabras
CuencosdeCuenca
Variopinta
Hongos y setas
Opina
Libro de Visitas
Pozoamargo.Fotos
 

                             Los Relatos Sumerios sobre Gilgamés

losrelatossumeriosenidiomasumeriolosrelatossumeriosenidiomasulosrelatossumeriosenidiomasumeriolosrelatossumeriosenidiomasumeriomerio

Los relatos sumerios referidos a Gilgamés, que seinsertan a continuación, han sido recopilados y traducidos de varios autores,entre ellos Tournay/Schaffer                                                                                                                        (L´Epopèe de Gilgamesh), de Samuel NoahKrammer (La Historia empieza en Summer), de Andrew George (The Epic Gilgamesh)y, especialmente, de los                                                                                                                                       textos electrónicos del Corpus de LiteraturaSumeria de la Universidad de Oxford (The Electronic Corpus of SumerianLiterature (http://www-etcsl.orient.ox.ac.uk/).

Copyright © J.A. Black, G.Cunningham, E. Robson, and G. Zólyomi 1998, 1999, 2000; J.A. Black, G.Cunningham, E. Flückiger-E. Robson, J. Taylor,                                                                                                                                                    and G. Zólyomi 2001.
The authors have asserted their moral rights.

  Los relatos sumerios que sepueden leer a continuación son los escritos de gesta
más antiguos que existen(escritos en idioma sumerio) y fuelon los que dieron origen
a laEpopeya de Gilgamés; primero en su versión paleobabilónica (en idiomaacadio) y
más tarde a la versión clásica que se puede leer aquí,considerada la obra más
antigua de la Humanidad.
Los relatos están fechados en los primeros siglos del segundo milenio a.n.e. y
proceden, según los eruditos, de los siglos finales del tercer milenio.
Se conserva una carta dirigida por el rey Sulgi de Ur a su hermano Gilgamés, dela
misma época de los relatos sumerios, aproximadamente, que también sereproducirá
aquí.
Léelos a continuación:


 ……………………….
                     Los nombres sumerios que aparecen en los siguientes relatos, son:
             
                     Inana, la diosa acadia Istar;
                     Enqui, el dios Ea acadio;
                     Nudinmud, otro nombre del dios Enqui/Ea;
                     Ciusudra, el superviviente del Diluvio, Ut-Napista en ecadio;
                     Uto, el dios Sol, Samas en acadio.
                     El resto de nombres están escritos en acadio-babilonio
                     (Gilgamés, Uruc, Quis, etc.) o son idénticos en los idiomas
                     sumerio y acadio (Enlil, Culaba).

 Si quieres leer sólo alguno:

Gilgamés y Aga de Quis,    Gilgamés y Jumbaba,   Gilgamés y el Toro del Cielo,  Gilgamés y el Submundo,  La Muerte de Gilgamés,

                                  

................................

        Gilgamés y Aga de Quis

 
Mensajeros de Aga, hijo de En-Mebaragesi,
vinieron desde Quis a presencia de Gilgamés, en Uruc.
El señor Gilgamés llevó la embajada
Ante el Consejo de Mayores,
eligiendo cuidadosamente sus palabras, y así habló:
para que terminen con las balsas del barro,
para que terminen con las balsas del barro del país,
para que se termine con las balsas del barro, las mejores del país,
para terminar con la extracción de barro, medido a cordel,
no, no nos sometamos a la casa de Quis,

        (De otro manuscrito:
               ¿no vamos a atacarla con las armas?)

ataquémosla con las armas.

El Consejo de Mayores de la ciudad respondió a Gilgamés:
para que terminen con las balsas del barro,
para que terminen con las balsas del barro del país,
para que terminen con las balsas del barro, las mejores del país,
para que se termine con la extracción de barro, medido a cordel,

          (Otro manuscrito añade:
                               ¿no nos vamos a someter a la casa de Quis?,
                               ¿nos vamos a levantar en armas?)

 sometámonos a la casa de Quis,
no nos levantemos en armas.
Gilgamés, señor de Culaba,
que confía en la diosa Inana,
no aceptó en su corazón la opinión del Consejo de Mayores de la ciudad;
por segunda vez, ante los jóvenes guerreros de la ciudad,
Gilgamés presentó el asunto,
eligiendo cuidadosamente sus palabras, y así lo expuso:
para que acaben con las balsas del barro,
para que acaben con las balsas del barro del país,
para que acaben con las balsas del barro, las mejores del país,
para que se acabe con la saca de barro, medido a cordel,
 
                   (De otro manuscrito:
                                Nunca antes os habéis sometido a la casa de Quis.
                                ¿No vais a atacarla con las armas?)

 no, no nos sometamos a la casa de Quis,
ataquémosla con las armas.
La Asamblea de Jóvenes Guerreros de la ciudad
respondió a Gilgamés:
gentes que estáis trabajando o desocupadas,
vosotros que tenéis al cuidado los hijos del rey,
vosotros que apretáis con fuerza los flancos de las monturas,
vosotros que tenéis el ánimo alto;
hombres mayores ¡no os sometáis a la casa de Quis!
¿No debemos nosotros, jóvenes, atacarla con las armas?

Uruc, obra maestra de los dioses,
el E-Ana, templo descendido del cielo:
fueron los grandes dioses los que trazaron sus planos,
su gran muralla, nube a flor de tierra,
su sublime residencia, fundación de Anón;
tú eres el que está al cuidado de ello,
tú, valiente rey, cabeza espléndida,
príncipe amado de Anón,
¿cómo vamos a tener miedo cuando Aga llegue?
su vanguardia será insignificante y de chusma su retaguardia,
sus hombres no nos aguantarán.

Entonces Gilgamés, señor de Culaba,
se regocijó con las palabras de los jóvenes guerreros
de su ciudad y se dilató su pecho;
él manifestó a su servidor Enquido:
prepara ahora mismo el equipamiento para la batalla,
pon en tu brazo las armas de combate
y la maza de las batallas a tu lado,
que produzcan un ruido terrorífico;
en cuanto a él, cuando llegue, mi aura terrorífica lo fulminará,
sus disposiciones serán alteradas,
sus intenciones se evanescerán;
apenas transcurrieron cinco días,
apenas transcurrieron diez días,
Aga, el hijo de En-Mebaragesi, puso cerco a Uruc;
las disposiciones de Uruc fueron alteradas;

Gilgamés, señor de Culaba, arengó a sus guerreros:
estáis turbados, mis guerreros;
que se levante un hombre con coraje, que vaya ante Aga;
Birjarturra, su real oficial, se dirigió orgullosamente a su rey:
mi rey, yo iré contra Aga,
que sus disposiciones sean alteradas,
que sus intenciones  se evanezcan;
tan pronto como Birjarturrra salió por la puerta de la ciudad,
ellos lo capturaron junto a la puerta de entrada
y le pegaron hasta que cayó alsuelo;
él fue a presencia de Aga y entonces él fue a hablarle a Aga,
pero antes de que él pudiera hablar,
el armero de Uruc subió a la muralla
y, desde lo alto de la muralla, se inclinó para mirar;

Aga lo vio y le dijo a Birjarturra:
criado: ¿el hombre que está allí, es tu rey?
aquel hombre que está allí no es mi rey,
si aquel hombre que está allí fuera mi rey,
entonces tendría un aspecto feroz,
tendría la mirada como la de un bisonte,
tendría la barba de lapislázuli,
tendría las manos delicadas;
y ¿no estaría abatida la multitud,
no estaría exaltada la multitud,
no se revolcaría en el polvo la multitud
y no estaría aterrorizado todo el país?,
¿no morderían el polvo las gentes,
no sería cortada la proa de la nave,
no sería capturado, en medio de sus tropas, Aga, el rey de Quis?

Ellos lo golpearon, ellos le pegaron,
lo golpearon hasta caer al suelo;

detrás del armero de Uruc subió a la muralla Gilgamés;
todo Culaba, jóvenes y mayores,
fueron abrumados por su radiante aura;
él armó a los jóvenes de Uruc con sus mazas de batalla
y los posicionó en la vía, cerca de la puerta de entrada a la ciudad;
Enquido subió hasta la gran muralla;
entonces Aga se fijó en él y le dijo:
criado: ¿es tu rey el hombre que está allí?

sí, el hombre que está allí es mi rey;
apenas hubo pronunciado esas palabras,
la multitud fue abatida, la multitud exultó de júbilo,
la multitud se revolcó en el polvo,
los países todos fueron aterrorizados,
las gentes mordieron el polvo,
la proa de las naves fue cortada
y Aga, rey de Quis, fue capturado en medio de sus tropas;

Gilgamés, señor de Culaba, le habló a Aga:
¿no es Aga mi lugarteniente,
no es Aga mi capitán,
no es Aga mi soberano, mi general,
no es Aga mi general de armada?;
Aga: tú me has dado el ánimo,
Aga: tú me has dado la vida,
Aga: tú has acogido al fugitivo en tu seno,
Aga: tú has echado de comer grano al pájaro peregrino.
 
Los jóvenes guerreros aclamaron a Gilgamés

(Aga a Gilgamés)

Tú velas por Uruc, obra maestra de los dioses,
su gran muralla, nube a flor de tierra,
su sublime residencia, fundación de Anón;
tú eres el que cuida de ello,
tú, su valiente rey, cabeza espléndida,
príncipe amado de Anón.

Delante de Uto  yo te devuelvo el favor de días pasados;
él dejó a Aga libre para volver a Quis.Gilgamés y Aga de Quis


                       GILGAMÉS  Y  JUMBABA


                               Gilgamés y Jumbaba
                                (Versión A (estándar), tablilla de Nipur  Ni 3439)

................................................

 
El señor se puso a pensar entonces en el Monte del Viviente;
el señor Gilgamés decidió partir hacia el Monte del Viviente
y dirigió la palabra a su siervo Enquido:

4.-Enquido, ya que un hombre no puede traspasar nunca
el final último de la vida,
yo quisiera partir hacia las montañas
y donde no haya nada que se conozca, yo quisiera darlo a conocer,
quisiera establecer la fama para los dioses;

8.- su servidor Enquido le respondió:
mi señor, si quieres adentrarte lejos en el monte,
el Sol debe estar enterado de nuestras intenciones;
el Sol, el joven Sol, debe estar enterado de nuestras intenciones,
pues la decisión que concierne a los montes
es asunto del joven Sol;
la decisión que concierne al monte donde se cortan los cedros 
es asunto del joven Sol;
el Sol debe estar enterado de nuestras intenciones;

13.- Gilgamés preparó un cabrito blanco;
abrazó un cabrito pardo, un animal de ofrenda,
apretándolo contra su pecho,
y teniendo en su mano el sagrado cetro,
lo levantó ante su frente
y dirigió la palabra al Sol del cielo:

17.- oh Sol, yo quisiera internarme en las montañas,
pero tienes que ayudarme;
yo quisiera internarme en el monte donde se cortan los cedros,
pero ayúdame;

desde el cielo, el Sol le respondió:
joven hombre, tú ya eras noble por propio derecho,
pero ¿qué será de ti en aquellas selvas?
Sol, tengo algo que decirte,
tiende tu oído a mis palabras,
tengo algo que quiero decirte, pon atención:
en mi ciudad la gente muere y los corazones están llenos de pena,
la gente perece, los corazones están turbados;
yo he levantado mi cabeza por encima de la muralla
y he visto los cadáveres flotando sobre las aguas, río abajo;
eso es lo que he visto y a mí me pasará lo mismo, así será;
nadie es tan grande que pueda conseguir el cielo,
nadie es tan alto que pueda sobresalir por encima de las montañas;
ya que un hombre no puede sobrepasar nunca el final último de la vida,
yo quisiera partir hacia las montañas y hacerme un nombre allí;
el lugar que ya sea conocido, yo lo haré famoso para los dioses;

34.- El Sol aceptó sus lágrimas como ofrenda,
fue compasivo, se apiadó de él;

había allí siete guerreros[1], hijos de una sola madre:
el primero, el hermano mayor,
tenía patas de león y garras de águila,
el segundo era una víbora con la boca abierta,
el tercero era un dragón que aterroriza ........
el cuarto era un fuego brillante que consume .......
el quinto era una serpiente de lengua bífida que .........
el sexto era como culebras en las montañas
que arrasan todo como el diluvio,
el séptimo era una explosión que no se puede evitar;

                   (De otro manuscrito:
                   el guerrero, el joven Sol, entregó los siete guerreros 
                   a Gilgamés;)


el talador de cedros estaba rebosante de alegría,
el señor Gilgamés rebosaba alegría;
48.- en su ciudad él hace sonar el cuerno una vez para cada uno;
sonándolo dos veces, la llamada es para todos:
que se vaya a su casa el que tenga una casa (que cuidar),
que se vaya con su madre el que tenga madre (que cuidar)
y que jóvenes solteros, tipos como yo, se pongan a mi lado

                      (un 4º manuscrito añade: cincuenta de ellos…..);

aquel que tenga casa (que cuidar), que se vuelva a su casa,
el que tenga una madre (que cuidar), que se vuelva con su madre;
jóvenes solteros, tipos como él -- fueron cincuenta --,
se pusieron a su lado;
él dirigió sus pasos hacia los herreros
y ....... mandó forjar armas y hachas, la fuerza de los guerreros;
luego dirigió sus pasos hacia la oscura y umbrosa arboleda
y allí cortó árboles de ébano, tejos, albaricoqueros y bujes,
y se los entregó a los ciudadanos que lo acompañaban.

El primero, el hermano mayor,
tenía garras de león y uñas de águila;
ellos lo condujeron a través de los pasos de las montañas.
61.- él franqueó la primera montaña,
pero no encontró los cedros que buscaba,

              (De otro manuscrito:      
               ….. pero los cedros no llamaron su atención;            
               franqueó la tercera montaña,     
               pero los cedros no llamaron su atención;
               franqueó la cuarta montaña, 
               pero los cedros no llamaron su atención; 
               cruzó la quinta montaña, 
               pero los cedros no llamaron su atención; 
               atracesó la sexta montaña, 
               mas los cedros no  llamaron su atención.)

 62.- cuando franqueó la séptima montaña,
su intuición hizo que encontrara los cedros;
no tuvo que preguntar, ni tuvo que buscar más lejos;
el señor Gilgamés empezó a talar los cedros,
mientras que Enquido les cortaba las ramas
y los ciudadanos que lo acompañaban 
los hacían  montones para Gilgamés;
 
                (De otro manuscrito:
                 Enquido labraba la madera
                 y los hijos de las viudas que venían con él la apilaban;        
                Jumbaba fue alarmado en su escondite por Gilgamés,             
                y comenzó a lanzar sus auras terroríficas …….)

 68.- Gilgamés se sumió en el sueño,
Enquido fue presa del sopor
y los ciudadanos que lo acompañaban
se acurrucaron a sus pies, como cachorros de perro;
Enquido se despertó asustado de su sueño y se frotó los ojos:
todo estaba en silencio a su alrededor;
tocó en el hombro a Gilgamés, pero él no se levantó;
le habló, pero no recibió respuesta.
 
76.- Tú que estás dormido, tú que estás dormido,
Gilgamés, joven señor de Culaba,
¿hasta cuándo vas a estar durmiendo?
el monte ya se ha oscurecido,
las sombras lo han cubierto,
la luz del crepúsculo ha desaparecido,
el Sol, alta la cabeza, ha tomado ya el camino
hacia el seno de su madre Ningal;
Gilgamés, ¿hasta cuándo vas a estar durmiendo?
no dejes que los hijos de tu ciudad que te han acompañado
esperen más tiempo al pie de las montañas,
sus madres no deben estar impacientes en la plaza de la ciudad;

85.- estas palabras le gritó en la oreja derecha;
lo cubrió con palabras agresivas como con una cobija;
tomó en su mano un paño impregnado con treinta siclos de aceite
y frotó el pecho de Gilgamés;
entonces, Gilgamés se levantó como un toro en la espaciosa tierra,
dobló el cuello hacia el suelo y le gritó:
90.- por la vida de mi madre Ninsuna
y de mi padre, el sagrado Lugalbanda:
¿es que voy a ser tan niño que se asombre la gente
de verme sobre el halda de mi madre Ninsuna?,
por segunda vez le habló, repitiendo las mismas palabras:
por la vida de mi madre Ninsuna
y de mi padre, el sagrado Lugalbanda:
hasta que descubra aquella persona,
sea un hombre o sea un dios,
yo no dirigiré a la ciudad los pasos que he dado hasta el monte;
el siervo, intentando calmar la situación, 
intentando hacer ver que vivir es más importante, 
contestó a su maestro:  
98.- maestro: mira que tú todavía no has visto a esa persona,
él no te dejará impasible,
pero yo, que sí he visto a ese individuo, estoy inquieto;
ese fiero monstruo, tiene los dientes de un dragón,
su rostro es la cara de un león,
su pecho es un torrente desatado,
apenas acerca su frente, devora los cañaverales;
viaja si quieres al interior del monte,
en cuanto a mí, yo me vuelvo a la ciudad;
si le dijera a tu madre que estás vivo, reirá,
pero si le dijera que has muerto, llorará por ti.
           
107.- Venga, Enquido, dos personas juntas no pueden perecer,
el hombre, dentro de su barca, no se puede ahogar,
una cuerda de tres cabos no se rompe fácilmente,
encima de una muralla, el agua no te puede anegar,
en choza de caña trenzada, no se puede apagar el fuego;
ayúdame tú y yo te ayudaré,
¿qué es lo que nos puede suceder?
aunque se hundiera, sí, aunque se hundiera,
aunque el mismo barco de Magán se hundiera,
aunque el barco mercante de Meluja se hundiera,
aquel que se agarró a la última tabla de salvación
del barco será rescatado;
ven, vamos hacia él y veámoslo;
        
117.- si vamos hasta allí y nos sobreviene el miedo;
sí, si allí nos sobreviene el miedo, entonces retornaremos;
si es aconsejable, si es prudente, nos volveremos;
¿qué, en qué estás pensando? ven, vamos hasta donde está.
 
121.- Si alguna persona se aproxima solo a sesenta y seis pasos,
Jumbaba ya ha alcanzado su escondite entre los cedros,
si él te mira, su mirada es una mirada de muerte,
si el menea la cabeza frente a alguien,
su cabeza está llena de reproches,

                       (De otro manuscrito:
                       Si él le habla a alguien, a ese ya no le quedan ganas
                       de hacer discursos.)

a pesar de que seas un hombre joven,
ya no volverás a la ciudad de la madre que te alumbró.

El miedo se apoderó de sus músculos y de sus pies,
el terror se apoderó de él; ya no apoyaba sus pies en el suelo,
la uña del dedo gordo de su pie estaba ............

Falta una línea

130.- Oh guerrero de cetro omnipotente,
noble gloria de los dioses,
toro furioso que soporta la batalla,
bien sabía tu madre que estaba gestando un varón,
bien sabía tu nodriza que amamantaba a un niño;
no tengas miedo, pon tu mano sobre la tierra.
Él apoyó su mano sobre la tierra
 y se dirigió a Jumbaba:
por mi madre Ninsuna y por mi padre, el sagrado Lugalbanda:
nadie sabe dónde habitas en el monte,
todos quisieran saber dónde habitas en el monte;
yo te ofrezco aquí como esposa a mi hermana mayor
En-Mebaragesi, para que viva contigo en el monte;
 
140.- y de nuevo se dirigió a él, de este modo:
por mi madre Ninsuna y por mi padre, el sagrado Lugalbanda:
nadie sabe dónde habitas dentro del monte,
todos quisieran saber dónde habitas en el monte,
yo te ofrezco aquí, como concubina, a mi hermana menor Pestur;
dame como presente tus auras,
yo quiero entrar  a formar parte de tu familia;

entonces Jumbaba le dio como presente su primera aura:
los ciudadanos que acompañaban a Gilgamés
comenzaron a cortarles las ramas, los ataron
148.- y los colocaron al pie de las montañas;

                       (En varios manuscritos se relata cómo Jumbaba va
                        entregando a Gilgamés las auras cuando Gilgamés
                        le va prometiendo traerle al monte distintos presentes,
                        y cómo los acompañantes pelaban y apilaban
                       los cedros al pie de las montañas)    

149.- Cuando Jumbaba terminó de entregarle
su séptima y última aura,
Gilgamés se encontró ante la puerta de Jumbaba;
él se deslizó detrás de él como se hace para una culebra,
hizo ademán de besarlo, pero él le golpeó con el puño en el hocico;
Jumbaba le enseñó sus colmillos
y cogió a Gilgamés de la mano;
a ti, dios Sol, quiero decirte una cosa:
Sol, yo no he conocido jamás una madre
que me haya engendrado, ni un padre que me criara;
yo nací entre montañas y tú me criaste.
Gilgamés ha invocado para mí la vida del cielo,
la vida de la tierra y la vida de los montes;
tomó su mano y se echó a sus pies;
entonces el noble corazón de Gilgamés
fue presa de piedad hacia él;
¡Enquido!, deja que el pájaro capturado vuelva a su nido,
que el hombre prisionero vuelva a abrazar a su madre;
Enquido replicó a Gilgamés:
oh guerrero portador de cetro omnipotente,
noble gloria de los dioses,
toro furioso que soporta la batalla,
joven señor Gilgamés, querido en Uruc,
bien sabía tu madre que estaba gestando un varón,
bien sabía tu nodriza que estaba amamantando a un niño.
Por grande que sea, pero no tiene juicio;
Nantar lo devorará, Nantar no tendrá consideración con él,
un pájaro capturado, ¿por qué tendría que volver a volar?,
y tú, si tú fueras hecho prisionero,
¿podrías volver a los brazos de tu madre?

175.- Jumbaba dirigió la palabra a Enquido:
Enquido, tú has pronunciado maldades  contra mí,
hombre mercenario, tú has pronunciado contra mí maldades.
Cuando, Jumbaba dijo estas palabras, Enquido,
en un arrebato de furia,  le cortó el cuello;
metieron la cabeza en un pellejo de cuero;
se presentaron ante el dios Enlil
y, después de haber abrazado la tierra delante del dios Enlil,
echaron el pellejo al suelo, sacaron la cabeza
y la pusieron delante del dios Enlil;
cuando Enlil vio la cabeza de Jumbaba,
Enlil se enojó y dijo a Gilgamés:

187.- ¿por qué habéis obrado de esa manera?
lo deberíais haber sentado delante de vosotros,
le deberíais haber dado de comer el pan que vosotros comíais,
le deberíais haber dado de beber el agua que vosotros bebíais,
él debería haber sido honrado por vosotros;

                 (De otro manuscrito:
                  entonces Enlil  repartió desde su asiento las auras   
                  terroríficas a …..:)

asignó la primera aura de Jumbaba a los campos,
asignó la segunda aura a los ríos,
asignó la tercera aura a  los cañaverales,
asignó la cuarta aura a los leones,
asignó la quinta aura al palacio,
asignó la sexta aura a los montes,
asignó la séptima a la diosa Nungal[2],

00.-  …… el resto de las auras ….. Gilgamés ……...

Valiente Gilgamés, seas alabado; diosa Nisaba, seas alabada,
Jumbaba .... seas alabado, Enquido, seas alabado;
valiente, seas alabado, Enquido, seas alabado,
Nisaba, seas alabada.

…………………………………………………


                              GILGAMÉS  Y  EL  TORO  DEL  CIELO

Gilgamés y el Toro del Cielo
(Versión de Me-Turán, cumplimentada con otros manuscritos)
       .............................................................

Columna A
A1.- Voy a cantar la canción del hombre de las batallas, el hombre de las batallas;
voy a cantar la canción del señor Gilgamés, el hombre de las batallas;
voy a cantar la canción del hombre con la barba muy negra,
el hombre de las batallas;
voy a cantar la canción de aquel con los miembros mejor proporcionados,
el hombre de las batallas;
voy a cantar la canción de aquel en su primera juventud, el hombre de las batallas;
voy a cantar la canción de aquel que apaleó al malvado, el hombre de las batallas;
voy a  cantar el cántico del hombre de  fuerza atlética,
el hombre de las batallas;

   el rey, el señor, teniendo ……como su madre que lo había parido
… deseando lavarse en el río;

A8.-  Mi señor, entrando en los sabinares, se puso a la tarea;
el señor, viniendo de su estadía, cortó la lana de la velluda oveja ….,
se sentó  ….; el rey …. inclinándose, .....
(se puso a navegar) con el remo;
el príncipe cubrió …….. con el remo,
como si fuera por entre espesos cañaverales;
tú  recorriste sus mimbreras,
como si .......... con agua;
él le dio......... a su madre que lo alumbró;
en el amplio patio ….Gilgamés .....
 
1 línea borrosa

en el anchuroso patio, manteniendo allí fuera un combate,
un hombre ........
A19.- Entonces ella se fija en el dosel; el dosel …..,
la sagrada Inana se fija en el dosel,
desde el palacio del Abzo, ella se fija en el dosel:
 
A22.- mi toro salvaje, mi hombre, no te voy a dejar ir;
Gilgamés, no voy a dejar que te vayas,
no te voy a dejar impartir justicia en mi E-Ana;
no voy a dejarte pronunciar sentencias en mi sagrado aposento;
no te voy a dejar impartir justicia en el E-Ana,
el templo querido de Anón;
Gilgamés, sé (mi marido), yo seré (tu esposa);
 
A28.- el rey (cuando oyó) sus palabras,
el rey (se dirigió) a la madre que lo parió;
Gilgamés (se dirigió) a Ninsuna (que lo había parido):
oh madre que me pariste, …. cómo ….
en la puerta de la gran entrada (Inana me dijo): 
desde las almenas de la muralla (ella me ha dicho):
mi toro salvaje, mi hombre, no te dejaré ir a ……
tú impartes justicia en mi templo E-Ana; no te voy a dejar ir;
tú pronuncias sentencias en mi sagrada estadía;
no te voy a dejar ir al E-Ana, (querido de Anón);
A40.- Cuando hubo dicho esto a la madre que lo alumbró,
la madre que lo alumbró contestó a Gilgamés:
 
Faltan aproximadamente 8 líneas

           (De otro manuscrito:
                   después de haber dicho esto a la madre que lo había parido,
                   la madre que lo había parido respondió a Gilgamés:
                   el regalo de Inana no debe entrar en tu aposento,   
                   el divino palacio de la muchacha no debe debilitar el arma de los guerreros;

                  Gilgamés se dirigió a Inana:
                  oh señora Inana, tú no debes cruzarte en mi camino,
                  deja que capture para ti toros salvajes en las montañas,
                  déjame que llene tus rediles con ellos,
                  deja que capture para ti ovejas en las montañas,
                  déjame que llene tus tinadas con ellas,
                  déjame que colme (tus estancias) con plata y cornalina;
                  la reina contestó con un resoplido,
                  Inana contestó con un resoplido: .......)

 Columna B
- La sagrada Inana (subió al cielo, hasta) Anón …. el sostén del cielo;
Anón (contestó) a la sagrada Inana:
mi niña, (por qué lloras, qué te pasa)
Inana contestó …….

19 líneas en mal estado,
faltan  líneas en número desconocido.

              (De otro manuscrito:
                          Anón, el primero de todos, que la quería ...
                          sentado allí en su aposento, Anón le habló:
                          oh mi niña, ¿cómo es que estás llorando,
                          por qué corren tus lágrimas?

                         Está el toro salvaje en la muralla de Uruc,
                         está el excelso toro Gilgamés en la muralla de Uruc;
                         yo estoy llorando, mis lágrimas corren
                         porque él no quiere poseerme;
                         padre mío, dame, te ruego, el Toro del Cielo,
                         permíteme que mate al señor, al señor Gilgamés,
                         permíteme que mate al señor;

                        el excelso Anón respondió a la sagrada Inana:
                        niña mía, el Toro del Cielo no tendrá comida;
                        en el horizonte (en el cielo) sí hay comida,
                        oh joven Inana, él pasta donde sale el sol,
                        no te puedo dar el Toro del Cielo;

                        la sagrada Inana le respondió:
                        entonces yo pondré mi grito en el cielo  y pondré mi grito en la tierra;
                        él se aterrorizó, se aterrorizó,
                        el grito de Inana fue terrorífico,
                        la joven Inana puso su grito en el cielo, puso su grito en la tierra,
                        la sagrada Inana gritó contra el cielo y gritó contra la tierra;
                        el cielo y la tierra se cubrieron como con una cobija de lana,
                        se cubrieron como con una cobija de lino;
                        ¿quién manda aquí, dijo la sagrada Inana?
                        En respuesta a la sagrada Inana
                        el excelso Anón le dio el Toro delCielo.
                        [De un tercer manuscrito: ¿quién podía osar hablarle?
                        El gran Anón respondió a la sagrada Inana:
                        te voy a dar el Toro del Cielo].

 Vestida como un varón, la doncella Inana lo asió del ramal de lapislázuli;
la sagrada Inana partió con el Toro del Cielo hacia abajo;
en Uruc el Toro devoró los pastos  
y se bebió el agua del río a grandes tragos;
con cada trago consumía una legua del río,
pero su sed no se saciaba;
él devoró los pastos y dejó la tierra pelada;
él arrasó las palmeras de Uruc, como……
….Cuando ……sumergió Uruc;   
la sola presencia del Toro del Cielo sumergió Culaba.)
 
Columna C
(No está claro si este segmento debe ir aquí.)
5 líneas borrosas, faltan líneas en número desconocido

Columna D
4 líneas borrosas

D5.- Músico mío, Lugal-Gabagar,
prepara tu canto, rasga las cuerdas y dame que beba cerveza,
llena mi jarro de bronce otra vez ….
Lugal-Gabagar contestó a su maestro Gilgamés:
maestro mío, puedes comer y puedes beber,
pero en cuanto a mí, ¿qué me importa a mí este asunto?
 
             (De otro manuscrito:
              el trovador Lugal-Gabagar contestó a su maestro Gilgamés:
              oh mi señor, come lo que quieras, bebe lo que quieras,
              ¿es qué no te concierne este asunto?

              Gilgamés contestó a su criado Lugal-Gabagar:
              a mí, ¿me va a asustar a mí esto?)

 D10.-  para vencer al toro ….. Gilgamés, para vencer al toro
(se ciñó) su arnés de veinte kilos, (enfundó) su espada
que pesaba doscientos treinta kilos (y  empuñó)  su hacha de las batallas.
Madre mía, que me has parido ……

D16.-  Gilgamés (se dirigió) a su hermana ….
a su madre que lo alumbró ……..,
a Pectur, su hermana pequeña …….
madre mía que me has parido, ve (¿?) a la casa de Enqui …..
Pectur, hermana pequeña ……..
ve a traer el ganado para amarrarlo a su palo;
ve a traer la oveja para amarrarla a su palo.
 
D24.- Toro del Cielo, tú .., tú ....., sí tú;
si tú los aplastas ……., y yo los aplasto .....
si tú los aplastas ……,
(los ciudadanos de Uruc) botarán tus hígados a las anchas calles;
ellos echarán tus tripas a la anchurosa plaza ....
los hijos de las viudas de mi ciudad,
todos, echarán los trozos de tu carne en canastas;
y llevarán tu pellejo al curtidor;
yo me llevaré tus dos cuernos como frascos
para el fino aceite para Inana, en el E-Ana.;
 
D33.- El toro ………………el polvo
Gilgamés ........ y Enquido .........  
sus ciudadanos ............ ........ con polvo,
igual que una ternera que todavía no ha sido uncida;
                   
       (De otro manuscrito:      
              Enquido estaba detrás del toro y corrió tras él……….
              él puso …….. y lo agarró del rabo.)
Él le habló a Gilgamés:

D39.- venga, oh excelso, levanta tu vara de poder,
nacido de noble linaje, gloria de los dioses,
toro fuerte y bravo, siempre dispuesto para el combate,
guerrero ....... tu mano .....
la gente ...... la gente .......
D45.- cuando Enquido terminó de hablar a Gilgamés,
Gilgamés le golpeó en la testuz
con su hacha que pesaba doscientos kilos;   
el Toro del Cielo se estiró hacia arriba tanto,
tanto que se tambaleaba; se salpicó como lluvia,
y se desparramó como  la mies segada;

D49.- el rey cogió su puñal en la mano,
como si fuera un carnicero,
y le lanzó un brazuelo a Inana,
haciendo que volara como una paloma
y rompiendo su muralla;
él estaba (¿?) junto a la cabeza del toro,
ella (¿?) lloraba amargas lágrimas;
justo así puedo destruirte,
así mismo haré, como he hecho con ella.
D53.- Cuando terminó de hablar,
botó sus hígados a las calles,
echó sus tripas a la plaza anchurosa,
y los hijos de las viudas de su ciudad
echaron las porciones de su carne en canastas;
su pellejo, lo llevó al curtidor
y se volvió con los dos cuernos
para hacer frascos para el fino aceite,
para Inana en el E-Ana.
 
Por la muerte del Toro del Cielo, sagrada Inana,
dulce es alabarte.

……………………………………………

 

                                GILGAMÉS  Y  EL  SUBMUNDO



              Gilgamés y el Submundo
                   (Versión A, manuscritos de Nipur, de Ur y otros;)
...................................................................................

1.-En aquellos días, en aquellos lejanos días,
en aquellas noches, en aquellas noches remotas,
en aquellos años, en aquellos lejanos años;
en aquellos tiempos, cuando las cosas necesarias
fueron traídas a la existencia,
en los días de antaño, cuando al comienzo de los tiempos
fueron procuradas las cosas necesarias,
cuando al principio de los tiempos
fue probado el pan en los santuarios del país,
cuando fueron hechos los hornos del país para obrar,
cuando los cielos fueron separados de la tierra,
cuando la tierra estuvo bien delimitada con los cielos,
cuando el nombre de la humanidad estuvo bien establecido,
cuando Anón eligió los cielos para sí mismo,
cuando Enlil eligió la tierra para sí mismo,
cuando el Submundo le fue entregado a Eresquigal como regalo;
cuando  él se hizo a la vela, cuando él se hizo a la vela,
cuando el padre se hizo a la vela hacia el Submundo,
cuando Enqui se hizo a la vela hacia el Submundo,
contra el rey se levantó una tormenta de granizo fino,
contra Enqui se levantó un turbión de granizo grueso;
los finos eran como chispas de martillo,
los gruesos eran como piedras de onda;
la quilla de la pequeña barca de Enqui se tambaleaba
como si hubiera sido golpeada por tortugas,
las olas en la proa levantaban la barca
para devorar al rey como lobos,
y las olas en la popa de la barca
arremetían contra Enqui, como un león;
 
27.- en aquel tiempo, había allí un árbol solo,
un árbol de acacia solo, un árbol solo,
que crecía en la orilla del limpio Eúfrates,
y era regado por el Eúfrates;
la fuerza del viento del sur lo derribó
y lo despojó de sus ramas, y el Eúfrates
lo arrancó y lo arrastró lejos;
una mujer, respetuosa con las palabras de Anón,
iba andando por allí;
una mujer, respetuosa con las palabras de Enlil,
iba andando por allí y recogió el árbol
y lo llevó a Uruc, al fastuoso jardín de Inana; 
36.- la mujer plantó el árbol con sus pies y no con sus manos,
la mujer lo regó usando sus pies y no sus manos;
y se dijo: ¿cuándo llegará éste a ser un lujurioso sillón
en el que yo pueda tomar asiento?
y volvió a decir: ¿cuándo llegará éste a ser una cama lujuriosa
en la que yo pueda yacer?
cinco años, diez años pasarán hasta que se haga grande;
su corteza, sin embargo, no está dañada.
 
En sus raíces, una culebra inmune a los sortilegios
hizo ella misma un nido;
en sus ramas el pájaro Anzo crio a su polluelo;
en su tronco la muchacha fantasma,
la muchacha que ríe desde su corazón alegre,
construyó una morada con sus manos;
pero la sagrada Inana gritó;
 
47.- cuando empezó a amanecer,
cuando el horizonte se empezó a iluminar,
cuando los pajarillos, con la aurora,
comenzaron a cantar, cuando el Sol dejó su alcoba,
su hermana, la sagrada Inana, le dijo al Sol, al joven guerrero:
hermano mío, en aquellos días cuando se determinó el destino,
cuando la abundancia rebosaba en la tierra,
cuando Anón eligió los cielos para sí mismo,
cuando Enlil  eligió la tierra para sí mismo,
cuando se dio el Submundo a Eresquigal, como regalo;
cuando él se hizo a la vela, cuando se hizo a la vela,
cuando el padre se hizo a la vela hacia el Submundo,
cuando Enqui se hizo a la vela hacia el Submundo,
se desató contra el señor una tormenta de finos granizos,
se desató contra Enqui un turbión de granizos gruesos;
los finos eran como chispas de martillo,
los gruesos eran como piedras de una honda;
la quilla de la pequeña barca de Enqui se tambaleaba
como si hubiera sido golpeada por tortugas,
las olas en la proa de la barca la levantaban
para devorar, como lobos, al señor
y las olas en la popa de la barca
atacaban a Enqui, como si fueren leones.
 
70.- En aquel tiempo, allí había un árbol solo,
un árbol de acacia solo, un árbol solo;
crecía en la orilla del puro Eúfrates
y era regado por el Eúfrates;
la fuerza del viento del sur lo derribó
y lo despojó de sus ramas,
y el Eúfrates lo arrastró y lo llevó lejos;
yo, una mujer respetuosa con las palabras de Anón,
iba andando por allí;
yo, una mujer respetuosa con las palabras de Enlil,
iba andando por allí y recogí el árbol, 
lo llevé a Uruc, al fastuoso jardín de Inana; 
79.- yo, la mujer, planté el árbol con mis pies y no con mis manos,
yo, Inana, lo regué usando mis pies y no mis manos;
y añadió: ¿cuándo llegará éste a ser un lujurioso sillón
en el que yo pueda tomar asiento?
y volvió a decir: ¿cuándo llegará éste a ser una cama lujuriosa
en la que yo pueda yacer?
cinco años, diez años pasarán hasta que se haga grande;
su corteza, sin embargo no está dañada.
 
En sus raíces, una culebra inmune a los sortilegios
se hizo el nido;
en sus ramas el pájaro Anzo crio a su polluelo;
en su tronco la muchacha fantasma,
la muchacha que ríe desde su corazón alegre,
construyó una morada con sus manos;
pero la sagrada Inana gritó. 
 
Su hermano, el joven guerrero Uto, sin embargo
no se levantó, se despreocupó de su asunto;
 
91.- cuando empezó a amanecer,
cuando el horizonte se empezó a iluminar,
cuando los pajarillos, con la aurora,
comenzaron a cantar, cuando el Sol dejó su alcoba,
su hermana, la sagrada Inana, dijo al guerrero Gilgamés:
hermano mío, en aquellos días cuando se determinó el destino,
cuando la abundancia rebosaba en la tierra,
cuando Anón eligió los cielos para sí mismo,
cuando Enlil  eligió la tierra para sí mismo,
cuando se dio el Submundo a Eresquigal, como regalo;
cuando él se hizo a la vela, cuando se hizo a la vela,
cuando el padre se hizo a la vela hacia el Submundo,
cuando Enqui se hizo a la vela hacia el Submundo,
se desató contra el señor una tormenta de finos granizos,
se desató contra Enqui un turbión de granizos gruesos;
los finos eran como chispas de martillo,
los gruesos eran como piedras de una honda;
la quilla de la pequeña barca de Enqui se tambaleaba
como si hubiera sido golpeada por tortugas,
las olas en la proa de la barca se empinaban
para devorar, como lobos, al señor
y las olas en la popa de la barca
atacaban a Enqui, como leones;
 
114.- en aquel tiempo, había allí un árbol solo,
un árbol de acacia solo, un árbol solo,
creciendo en la orilla del puro Eúfrates,
siendo regado por el Eúfrates;
la fuerza del viento del sur lo derribó
y lo despojó de sus ramas,
y el Eúfrates lo arrancó y lo arrastró lejos;
yo, una mujer respetuosa con las palabras de Anón,
iba andando por allí;
yo, una mujer respetuosa con las palabras de Enlil,
iba andando por allí
y recogí el árbol y lo llevé a Uruc, al fastuoso jardín de Inana; 
123.- la mujer plantó el árbol con sus pies y no con sus manos,
Inana lo regó usando sus pies y no sus manos;
y añadió: ¿cuándo llegará éste a ser un lujurioso sillón
en el que yo pueda tomar asiento?
y volvió a decir: ¿cuándo llegará éste a ser una cama lujuriosa
en la que yo pueda yacer?
cinco años, diez años pasarán hasta que se haga grande;
su corteza, sin embargo no está dañada.
 
En sus raíces, una culebra inmune a los sortilegios
se hizo el nido;
en sus ramas el pájaro Anzo crio a su polluelo;
en su tronco la muchacha fantasma,
la muchacha que ríe desde el corazón alegre,
construyó con sus manos una morada;
pero la sagrada Inana gritó.
 
En el asunto que su hermana le contó,
su hermano, el guerrero Gilgamés, se puso de su lado.
136.- Él ciñó a su cintura su arnés de veinte kilos de peso;
veinte kilos eran para él como 30 siclos;
tomó en su mano su hacha de bronce, la de las expediciones,
la cual pesaba 33 kilos, y mató a la culebra,
inmune a los sortilegios, que vivía en sus raíces;
el pájaro Anzo, que vivía en sus ramas,
tomó su cría y voló a las montañas;
la mujer fantasma, que vivía en el tronco
abandonó su escondite  y buscó refugio en la estepa;
en cuanto al árbol, él lo taló y le cortó las ramas,
mientras que los hijos de su ciudad, que con él vivían,
recortaron las ramas y las ataron (de otro man.: las amontonaron);
él lo entregó a su sagrada hermana Inana para su sillón;
él se lo entregó a ella, para su cama;
en cuanto a él, hizo de sus raíces un bolo para él
y de sus ramas preparó su palo.
 
151.- Él jugaba a los bolos en la amplia explanada;
nunca paraba de jugar y se ufanaba de sí mismo
en la amplia explanada, sin dejar nunca de alabarse;
        
              (un manuscrito de Ur añade: 
                    los jóvenes de la ciudad jugaban a los bolos)  

 por él ¿?, que hace el equipo de los hijos de las viudas
......... ellos se lamentan: ay mi cuello, ay mis riñones;
para aquellos que tienen madre,
la madre trae pan para su hijo;
para aquellos que tienen una hermana,
la hermana echa agua para su hermano;
cuando anochece, él marca el sitio
donde el bolo se ha parado
y él recoge el bolo que tiene enfrente
y se lo lleva a casa;
pero por la mañana temprano,
cuando él vuelve al sitio marcado,
la acusación de las viudas
y las quejas de las muchachas
propician que su bolo y su palo
caigan al fondo del Submundo;
él lo intentó con sus manos, pero no pudo alcanzarlo,
lo intentó con su pie, pero no pudo alcanzarlo;
 
él mira hacia abajo, a la entrada del portal
que está delante del Submundo;
Gilgamés llora, gritando amargamente:
ay mi bolo, ay mi palo, ay mi bolo,
yo no me había cansado todavía de sus placeres,
el juego, a pesar de todo, todavía me sigue gustando;
¡si me hubiera dejado el bolo en casa del carpintero!,
¡la mujer del carpintero me lo trataría como mi madre,
si me lo hubiera dejado allí!;
¡la hija del carpintero me lo trataría como mi madre!,
¡si me lo hubiera dejado allí!;
mi bolo se me ha caído en el Submundo,
¿quién me lo querrá subir?
mi palo se me ha caído en el portal del Submundo
¿quién me lo querrá subir?.
 
176.- Su siervo Enquido respondió a Gilgamés:
mi rey, estás llorando, ¿por qué está tu corazón preocupado?
yo voy a subir hoy tu bolo del Submundo,
yo voy a subir tu palo del portal del Submundo;
Gilgamés respondió a Enquido:
si hoy bajaras al Submundo, ten en cuenta mis consejos;
sigue mis instrucciones;
una cosa te voy a decir, afina bien tus oídos;
 
   (a partir de aquí, el relato está en octosílabos, correspondientes
    a la Tablilla XII de mi versión de Gilgamés, y del resto del manuscrito A, que el escriba de la  popeya                                                                                                                                                                                ninivita no incluyó en su versión.)

 no te pongas ropa limpia:       sabrán que eres un extraño;
no te pongas buen perfume:      pues vendrán todos a olerlo;                       
no arrojes lanzas allí:      los heridos del Submundo
amenazantes vendrán;
no lleves ningún bastón,      pues las sombras de los muertos
se van a echar a temblar;     no lleves en pies sandalias,   
pues no deberás hacer       ruidos en el Submundo.
 
No beses a la mujer      a la que, en la tierra, amaste;
no pegues a la mujer      a la que, en la tierra, odiaste;
no beses, tampoco, al hijo      al que quisiste en la tierra,
ni pegues al hijo tuyo       que no quisiste en la tierra,
pues, si no, el griterío       sería ensordecedor.
 
Aquella que yace allí,     aquella que yace allí,
es la madre de Ninazo,    aquella que yace allí;
no lleva sobre sus hombros      ningún lienzo que la cubra;
sus pechos, sin ropa alguna,     dos cuencos de piedra son.
 
Enquido no tuvo en cuenta     de Gilgamés los consejos;
se vistió con ropa limpia:      supieron que era un extraño;
se puso un perfume bueno:      todos vinieron a olerlo;
arrojó lanzas allí:     los heridos del Submundo
vinieron amenazantes;    
llevó un bastón en su mano,     y los muertos se asustaron;
en los pies calzó sandalias:      hizo ruidos allí;
besó a la mujer que amó       y pegó a la que odió;
besó a su querido hijo,        al que no quiso pegó:
los gritos, en el Submundo,      atronaron sus oídos.
 
Aquella que yace allí,     aquella que yace allí,
es la madre de Ninazo,       aquella que yace allí;
no lleva sobre sus hombros      ningún lienzo que la cubra;
sus pechos, sin ropa alguna,     dos cuencos de piedra son.
 
Pero ya no pudo Enquido     del Submundo escapar;
no lo retuvo Nantar,      ni lo retuvo Asaco,
el Submundo lo retuvo;       no lo retuvo el malvado
vigilante de Nergal:     el Submundo lo retuvo;
no cayó en el combate,     en batalla con los hombres:
el Submundo lo retuvo.
 
Y Gilgamés, el guerrero,     hijo de Ninsún, la Vaca,
lloró por su siervo Enquido;  
se dirigió al templo E-Cur,     la morada de Enlil;
ante el dios Enlil lloraba,      escúchame, padre Enlil:
hoy se me ha caído el bolo     en el Submundo; en el Submundo
el palo se me ha caído;      los quiso subir Enquido,
el Submundo lo retuvo;     no lo retuvo Nantar   
ni lo retuvo Asaco,      el Submundo lo retuvo;
no lo retuvo el malvado      vigilante de Nergal,
el Submundo lo retuvo;     no cayó en el combate,
en batalla con los hombres,      el Submundo lo retuvo.
 
Pero Enlil no respondió.

Se dirigió a Eridú,    la morada del dios Ea;
escúchame, padre Ea:     hoy se me ha caído el bolo
en el Submundo; en el Submundo     el palo se me ha caído;
los quiso subir Enquido,     el Submundo lo retuvo;
no lo retuvo Nantar       ni lo retuvo Asaco,
el Submundo lo retuvo;     no lo retuvo el malvado
vigilante de Nergal,      el Submundo lo retuvo;
no cayó en la batalla,     en combate con los hombres,
el Submundo lo retuvo.
 
Y Ea sí respondió;

Y dijo al valiente Uto,     de Ningal hijo nacido:
haz una grieta ahora mismo     en el Submundo y luego
subes de allí a su siervo;       y él en el Submundo abrió
un agujero y sacó       a su siervo con un soplo.
 
Se abrazaron, se besaron        y platicaron los dos:
Cuéntame, amigo mío,     amigo mío, cuéntame;
cuéntame lo que allí has visto,    lo que pasa en el Submundo,
las leyes que hay allí;      no te voy a contar nada,
nada te voy a contar;     si lo que vi te contara,
lo que en el Submundo vi,     las leyes que hay allí,
te echarías a llorar;      pues, a llorar me echaré.
 
Amigo mío, los penes,      que, cuando los acaricias,
te alegran el corazón,      como los tejidos viejos
se los comen los gusanos;      amigo mío, las vulvas
que, cuando las  acaricias      te producen alegría,
se están llenando de tierra      como grietas en el suelo;
ay, respondió su señor      y se tiró por los suelos;
ay, respondió Gilgamés        y se revolcó en la tierra.
 
¿Has visto a los que  tuvieron      un hijo solo? Los vi;
¿y qué están haciendo allí?       Clavo, en su pared, tienen     
y lloran amargamente;      ¿has visto a los que criaron             
dos hijos? Sí, los he visto;      ¿y qué están haciendo allí?
Están comiéndose el pan       en dos adobes sentados;
¿viste al que tuvo tres hijos?     Lo he visto; pero ¿qué hace?
Está bebiéndose el agua       del jarro de la aguadera;
¿has visto al que crio      cuatro hijos? Lo he visto;
¿y qué está haciendo allí?        Su corazón está alegre
como el dueño de seis asnos;      ¿has visto a los que tuvieron
cinco hijos? Los he visto;      ¿y qué están haciendo allí?
Como escribanos escriben      y acceso al palacio tienen;
¿has visto al que crio      seis hijos? Lo he visto;
¿y qué es lo que hace allí?       Su corazón está alegre,
como está el del labrador;      ¿has visto a los que criaron
siete hijos? Los he visto;       ¿y qué están haciendo allí?
Están como compañeros       de los dioses,en un trono
y escuchan juicios;       ¿pudiste ver al eunuco
de palacio? Lo he visto;      ¿y qué es lo que hace allí?
Como estandarte de dioses      come el pan ..........   
y en un rincón está quieto;
¿viste a la mujer que, nunca,       pudo parir? La he visto;
¿y qué es lo que hace allí?       Es tirada contra el suelo       
como un puchero, con fuerza,      y no alegra a ningún hombre;   
¿has visto al joven varón      que no llegó a descubrir
la desnudez femenina?         Lo vi; le das una cuerda,
de las de amarrar la puerta,      y él llora desconsolado
sobre la cuerda prestada;
¿viste a la joven mujer      que no llegó a descubrir
la desnudez masculina?      Si la he visto; ¿y qué hace?
Ella llora sobre ella,         si le acercas una estera;
¿has podido ver aquellos       que no tienen herederos?
Sí los he visto; ¿y qué hacen?     Como ....... y pan comen;
 
              De otro manuscrito:
                  ¿has visto al que pereció      en las garras del león?;
                  Sí lo he visto: ¿y qué hace?      ¡Ay mi mano, ay mi pie!,    
                  va gritando amargamente.
                  pudiste ver al leproso?         Sí lo he visto; ¿y qué hace?
                  él tiembla como un becerro      roído por los gusanos;
                  ¿has visto al que cayó muerto      en el campo de batalla?
                  Lo he visto; ¿y qué hace allí?       Su padre y su madre tienen
                  elevada su cabeza,       y su mujer por él llora;
                  ¿has visto aquel, que no tuvo       quien le cuidara en su muerte?
                  Lo vi, ¿y qué hace allí?           Sólo come del puchero
                  lo que tiran a la calle        y las migajas que caen;
                  ¿vste al que se golpeó      con el borde de la barca?
                  Lo he visto; ¿y qué hace allí?      ¡Ay, mi madre! va gritando
………………

¿viste a mis pequeños niños   que nacieron ya sin vida?
Sí los he visto; ¿y qué hacen?     En una mesa jugando,
de oro y plata, cargada      de miel y de requesón;
¿viste al que murió de ..... 
Sí lo he visto; ¿y qué hace?       Reposa en cama de dioses;
¿has visto al que se arrojó      a las llamas? Lo he visto;
¿y qué es lo que hace allí?      A él no lo pude ver,
allí su sombra no está,       su niebla está por el cielo.
 

................................................................................


                    La muerte de Gilgamés  
                       (Manuscrito de Me-Turán)

……………………………………………..

Columna A

1-12.- El gran toro salvaje yace postrado y ya nunca se levantará;
el señor Gilgamés yace postrado y ya nunca se levantará;
él, que era único en ….  yace postrado y no volverá a levantarse;
el héroe dirigente de anchas espaldas yace postrado y ya no se levantará;
aquel que era único en fuerza yace postrado y no se levantará nunca más;
aquel que hizo disminuir la maldad yace  postrado y no volverá a    
levantarse;
aquel que hablaba con más sabiduría yace postrado y nunca se levantará;
el saqueador de muchos países yace postrado y ya no se levantará;
el que conoció los pasos de las montañas yace postrado y no se levantará;
el señor de Culaba yace postrado y no volverá a levantarse;
él yace postrado en su lecho de muerte y ya nunca se levantará;
él yace postrado sobre una cama del destino y ya no se levantará.
 
13-19.- Imposibilitado para ponerse de pie,
imposibilitado para sentarse, él solloza;
imposibilitado para comer, imposibilitado para beber, él solloza;
agarrado firmemente al cerrojo de la puerta de Nantar,
él está imposibilitado para levantarse;
como un pez en una balsa está, enfermo, a merced del pescador; 
como un macho de gacela capturado, él lo ha retenido donde yace;
Nantar, que no tiene manos ni pies, lo atrapó con nocturnidad;
Nantar agarró al señor Gilgamés ….. y lo corneó;

Falta un número indeterminado de líneas

Columna B
(La secuencia de las columnas B, C, D y E es incierta)
1-5.- Entonces, el joven señor, el señor Gilgamés 

Falta un número indeterminado de líneas

Columna C
4 líneas en mal estado

Entonces, el joven señor, el señor Gilgamés,

Falta un número indeterminado de líneas

Columna D
11 líneas en mal estado; falta un número indeterminado de líneas

Columna E
5 líneas en mal estado

Gilgamés .....

1 línea en mal estado; falta un número desconocido de líneas

Columna F
2 líneas en mal estado; falta un número desconocido de líneas
                               
Y allí, el joven señor, el señor Gilgamés,
yacía postrado en el lecho de la muerte;

2 líneas en mal estado

Cuando el señor Gilgamés llegó a la asamblea,
el lugar preeminente de los dioses,
ellos hablaron al señor Gilgamés sobre aquello que le incumbía;
examinemos tu caso:
después de haber viajado por todos los caminos existentes,
de haber talado cedros en las montañas, también el más grande de todos,
de haber matado a Jumbaba en su monte,
de haber erigido monumentos para los tiempos futuros, 
de haber fundado muchos templos de los dioses,
tú llegaste hasta Ciusudra en su morada;
habiendo traído al país los divinos poderes de Sumeria,
que en aquel tiempo estaban olvidados para siempre,
el orden, los rituales, tú fuiste el que trajo los ritos mejorados
del lavatorio de manos y cara…;

1 línea en mal estado; faltan tres líneas

23-37.- 2 líneas en mal estado
 
Enlil expresó su voluntad a Enqui;
Enqui respondió a Anón y a Enlil:
en aquellos días, en aquellos lejanos días,
en aquellas noches, en aquellas distantes noches,
en aquellos años, en aquellos años lejanos,
cuando la asamblea hizo que el Diluvio
arrasara con su destrucción la semilla de la humanidad,
quedando con vida solamente  Ciusudra,
quien aun siendo hombre, permaneció con vida;
júrame, pues, por el cielo y por la tierra,
y ... que nunca más se concederá la vida eterna a un humano;
en elmomento en que vimos a Gilgamés,
¿no pudimos evitar que escapara a su madre?

38-41.- (habla otro dios:) deja a Gilgamés como un espíritu,
abajo entre los muertos, que sea un gobernante del Submundo;
que sea preeminente entre los espíritus,
que atienda juicios y dicte sentencias,
y que lo que él diga que sea de tanto peso
como las palabras de Ningiscida y Damuz;
Entonces el joven señor Gilgamés se deprimió,
como es propio de toda la humanidad;
tú no debes desesperarte, no debes deprimirte.
 
 Una línea en mal estado

poderosamente joven .... un semicírculo ...

Faltan 14 líneas

63-81.- Ve al sitio donde están sentados los dioses del Submundo,
los grandes dioses, en donde están los sacerdotes “lagar”,
en donde están los sacerdotes “lumaj”
y las sacerdotisas “nindiyir”;
en donde están los sacerdotes “gudu”,
en donde están los sacerdotes vestidos de lino,
donde están las sacerdotisas “nindiyir”,
en donde están ......
en el lugar donde tu padre, tu abuelo, tu madre, tus hermanas, tus .......,
en donde tus amigos queridos, tu compañero, tu amigo Enquido,
tu joven camarada, y los gobernantes
son nombrados junto al rey en la gran ciudad,
en el sitio donde están los mandos de la armada,
en donde están los capitanes de las tropas;

Faltan tres líneas

desde la casa de ...... el .....  vendrá a recibirte;
tu joya vendrá a recibirte,
lo más precioso de ti vendrá a recibirte;
los nobles de tu ciudad vendrán a recibirte;
no debes desesperarte, no debes deprimirte.
 
82-86.- Él ahora quiere ser contado entre los dioses del Submundo;
quiere ser tenido por un compañero de los dioses,
quiere ser un  gobernante del Submundo;
quiere atender juicios y dictar sentencias,
y lo que él diga que tenga tanto peso
como las palabras de Ningiscida y  Damuz;

87-89.- y cuando el joven señor, el señor Gilgamés, se despierte ....
.... sus ojos, ......... un sueño ....... un sueño ............

Tres líneas en mal estado

Yo me sentiré como si estuviera .....
en el vientre de mi propia madre Ninsuna
.........   donde hace temblar las grandes montañas;
Nantar sin manos ni pies arrebata.......
                      
1 línea fragmentada

100-115.- El señor Nudinmud le hace tener un sueño:
una vez que el señor Gilgamés llega a la asamblea,
el lugar preeminente de los dioses,
le dijo a Gilgamés aquello que le incumbía;
mirando tu caso:
después de haber viajado por todos los caminos que hay,
de haber talado cedros en las montañas, también el mejor de todos,
de haber matado a Jumbaba en su selva,
de haber erigido estelas para los días futuros .......;
de haber fundado muchos templos de los dioses,
 
1 línea en mal estado

después de haber traído al país los divinos poderes de Sumeria,
olvidados desde siempre, los ritos y rituales,
después de haber promovido la mejora
de los ritos del lavatorio de manos y cara
....... los asentamientos de las ciudades;
 
1 línea en mal estado

116-130.-  1 línea en mal estado
                       
...... Gilgamés .......
Enlil expresó su voluntad a Enqui;
Enqui respondió a Anón y a Enlil:
en aquellos días, en aquellos lejanos días,
en aquellas noches, en aquellas lejanas noches,
en aquellos años, en aquellos lejanos años,
cuando la asamblea hizo que el Diluvio arrasara todo,
para destruir la simiente de la humanidad .....
de entre nosotros, yo fui el único que estuvo por l vida;
él permaneció con vida, solamente Ciusudra,
aunque era un ser humano, permaneció con vida;
júrame por el cielo y por la tierra y yo también juro
que a ningún hombre le será permitida la vida eterna, nunca más;
 
131-134- (Habla otro dios:) deja a Gilgamés como un espíritu,
allí abajo junto a los muertos, que sea gobernante en el Inframundo;
que sea preeminente entre los espíritus,
que atienda juicios y dicte sentencias,
y que lo que él diga que tenga tanto peso como
lo que diga Ningiscida y Damuz.
 
135-142.- Entonces el joven señor Gilgamés se deprimió,
como es propio de toda la humanidad;
tú no debes desesperarte, no debes caer en acidia.

Una línea en mal estado
                       
poderosamente joven .... un semicírculo .... Sin él (Gilgamés) ……
Sisig, el hijo del Sol, proveerá luz para él en el lugar de las tinieblas.
 
143-153.- Tú tienes que pensar que esto es porque tú eres de condición
humana; 
tú tienes que pensar que esto es lo que lleva consigo el corte del cordón
mbilical;
ahora te espera a ti el día más oscuro de los hombres;
el lugar solitario de los hombres te espera a ti ahora;
la imparable ola del Diluvio te espera a ti ahora;
el combate desigual te espera a ti ahora;
 la batalla inevitable te espera a ti ahora;
el demonio, del que no hay escapatoria, te espera a ti ahora;
pero no tienes que ir al Submundo con el corazón anudado por la ira;
que sea ….  ante Uto;
que se quede deshilado como fibra de palma y pelado como ajo.
 
154-167.- Ve al sitio donde están sentados los dioses del Submundo,
los grandes dioses; siéntate junto a las ofrendas funerarias,
en el lugar donde están los sacerdotes “en”,
los sacerdotes “lumaj” y las sacerdotisas “nindiyir”,
donde están …… lo sacerdotes  vestidos de lino,
donde están las sacerdotisas “nindiyir”,
donde está….. tu padre, tu abuelo, tu madre, tus hermanas, tu …..
en donde tu amigo querido, tu compañero, tu amigo Enquido,
tu joven camarada, y los gobernantes son nombrados junto al rey en la
gran ciudad, en el sitio donde están los mandos de la armada,
donde están los capitanes de las tropas …..  la gran ciudad Arali ….
 
Una línea muy fragmentada

168-172.- Desde la casa de las hermanas,
las hermanas vendrán a tu encuentro;
desde la casa de … vendrá(n) a tu encuentro;
tu joya vendrá a tu encuentro,
lo más preciado para ti vendrá a tu encuentro;
no debes desesperarte, no debes caer en acidia.
 
173-174.- Él ahora quiere ser contado entre los dioses del Submundo;
él quiere ser tenido por un compañero de los dioses.
 
Faltan líneas en número desconocido

Columna G
Faltan 5 líneas

Columna H

1-9.- 5 líneas en estado muy fragmentario
Su arquitecto¿?  diseñó su tumba como ....
Su dios Enqui lo transportó al lugar donde se pudo desvelar el sueño;                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       ninguno, sino .… del rey  pudo  resolver la visión.

 10-32.- El señor ordenó el levantamiento en su ciudad;
el heraldo hizo sonar el cuerno en todos los países:
Uruc, levántate; ábrete, Eúfrates; levántate Culaba;
que se desborde el Eúfrates.
El tributo de Uruc fue una inundación;
el tributo de Culaba  un cielo oscuro;
no pasaron cinco días, no pasaron diez días,
apenas había transcurrido medio mes,
ellos tuvieron abierto el Eúfrates y desviado sus altas aguas;
el Sol miraba todo aquello con admiración;
tan pronto como el agua en el lecho del Eúfrates se hubo retirado,
se construyó de piedra su tumba;
sus muros fueron construidos de piedra;
su puerta  se colocó en el soportal de la entrada;
la tapa para cerrarlo y el umbral eran de piedra dura;
las jambas de la puerta eran de dura piedra;
ellos colocaron su viga de oro;  .
se removieron grandes bloques de piedra hasta ....
el suelo se cubrió con una gruesa capa de color oscuro ....  para días
venideros.

                   (un manuscrito añade: 
                               se echó el suelo de …) 

1 línea muy fragmentada

….. quien lo buscara no debería encontrar su precinto;
así, el joven señor, el señor Gilgamés,
tuvo dispuesta una morada segura en medio de Uruc;

33-41.- su querida esposa, sus queridos hijos,
su querida favorita y joven mujer,

7 líneas fragmentadas; faltan líneas en número desconocido

Columna I

1-7.- ...... Gilgamés ....

3 líneas fragmentadas

...... enterado, ...... su entrada ...... abierto el Eúfrates, ...... sus aguas.
                      
1 línea muy fragmentada

8-10.- Entonces el joven señor, el señor Gilgamés
 
2 líneas dañadas; falta un número desconocido de líneas

Columna J

1-11.- 2 líneas fragmentadas
                       
......Gilgamés ....

8 líneas dañadas; faltan líneas en número desconocido

Columna K

1-2.- ...... a la ciudad ......  manchado de polvo   

3-12.- ...... el señor Gilgamés se desesperó  y se deprimió;
por todas las personas, quienes quiera que estas sean,
se crean estatuas funerarias para los días venideros,
para que sean colocadas a los lados de los templos de los dioses,
para que su nombre no caiga en olvido;
Arura, la hermana mayor de Enlil,
se encargará que haya descendientes con esa finalidad
estatuas suyas se erigirán para los días futuros y serán nombradas en el país.
Eresquigal, madre de Ninazo, cual dulce es alabarte.          

...............................................................................

      El relato sumerio que sigue (la fábula de Gudám) no pertenece realmente a la saga de Gilgamés; sin embargo                                                                                                                                                               contiene varias referencias veladas  contenidas también en el relato sumerio Gilgamés y el Toro del Cielo, por lo que                                                                                                                                                       no está descartado que se refiera también a Gilgamés; motivo por el que se incluye aquí.

                              GUDÁN

La fábula o historia de Gudam

Columna A
             1) Gudam …….. la ciudad … 
 ………laguna textual, en número de líneas desconocido.

Columna B
:
              1-7) Gudam …… Gudam …… Inana …..Gudam ……
dentro de Uruc …..  él ……….           
el almacén …… Gudam ….. la cerveza…… el vino …
.... las botijas de bronce              
…… las botijas de bronce ……. 
………laguna de líneas, en número desconocido

  Columna C:
                 Líneas 1-9) Ellos llenaron las botijas de bronce hasta el borde;
éllas hizo brillar como la sagrada barca,
………fina harina de garbanzos (legumbres?
(pescó?) barbudos peces (barbos)
……..él(pescó?) buenos peces para (varios?) días;
muchos siguieron a Gudam por las calles de Uruc
y se sentaron, con sus armas, ante él;
su trovador (¿de Inana?) ………. salió a fuera,
a la presencia del forzudo rey y miró a sus tropas;
el trovador (se presentó?) con una canción,
(rasgando?) las cuerdas con su mano:
     10-15) Lo que has comido, lo que has comido;
no era pan lo que has comido,
era tu carne lo que has comido;
lo que has bebido, lo que has bebido;
no era cerveza lo que has bebido,
era tu sangre lo que has bebido;
Gudam, muchos te siguieron por las calles de Uruc
y se sentaron ante ti con sus armas;
    16-19) .. . .   lo que me ordenó la mujer,
cuando yo tenga  . . . . . 
Gudam,furioso, se golpeó el muslo con la mano,
pero le sobrevino el miedo;
él no echó mano a su hacha de guerra (“carur”), mi (su?) arma heroica;
para (por) mí, el templo de Zabalán ….
    20-25) él lanzó lejos las vigas del E-Ana,
como si fueran ramas;
Gudam salió afuera, a la calle;
Gudam aplastó a muchos en las calles de Uruc
y mató a muchos con su maza;
él hechó abajo la puerta de entrada a la ciudad;

        (de otro manuscrito: de la entrada al Iscur)

él salió fuera de  ……    
      26-29
) un joven pescador, un pescador de Inana,
dirigió su doble hacha contra él
y lo tiró al suelo de un golpe;
Gudam comenzó a llorar y palideció:
    30-32) Inana, salva mi vida,
yo te voy a traer toros salvajes (de las montañas),
voy a llenar tus establos;
te voy a traer ovejas montaraces,
voy a llenar tus rediles;
   33-35) la sagrada Inana le respondió:
.. . . . . . . . .

            (de otro manuscrito:........
             ........ toros de las montañas para mí)

            (de otro manuscrito: .........
             ...... ovejas de las montañas para mí, 
             . . . . . mis armas  . . .) 

Los campos de Zabalán, donde tú vives;
sus pueblos . . . . .  
Sobre una vasta extensión yo puedo  . . . .
(traer?) la tranquilidad para ti,
yo puedo  . . . . (satisfacer tus?)     deseos;
     36-37) Inana, pregonaré tu heroísmo;
     es agradable alabarte.  

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Nota.- El trovador que aparece parainformar sobre el mítico toro (el Toro del Ciejo), Lugal-Gabangal, en el relato sumerio                                                                                                 “Gilgamés y el Toro del Cielo”, aparece también en otro texto quecontiene, ocultas, muchas referencias a Gilgamés,                                                                                                                     sin nombrarlo. Se trata deGudam, que significa “él es un toro” y que entra en la ciudad de Uruc, dondedestruye las                                                                                                                   reservas de la ciudad de cerveza y pan, mientras el toro del cielose bebe el agua del río y seca la tierra.  Entonces el                                                                                                            trovador le echa en caralo que está haciendo y que él solo se está destruyendo. Los pescadores de Inanalo apresan;                                                                                                                     él es perdonado y suministra, desde entonces, ganado para losrebaños de Inana.
(Comentariode W. Sallaberger; o.c., página64):

.................................................................................................

                    Ir a Relatos sumerios,   Gilgamés,   Portal de entrada

Top